
VÍSPERAS DE TODOS LOS SANTOS DE NUESTRA ORDEN
Pange, lingua, gloriosi
Córporismystérium
Sanguinísquepretiósi,
Quem in mundiprétium
Fructusventrisgenerósi
Rex effúditgéntium.
V/. Alabado sea el santísimo Sacramento del Altar
R/. Sea por siempre bendito y alabado
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Himno
Por redimir al hombre
al bajo suelo descendió Jesús,
por redimir cautivos
a las mazmorras descendiste tu:
¡Salve, Orden redentora,
imitadora fiel del Redentor!
Redimir a los hombres fue su lema
y redimir cautivos tu blasón.
Con sangre de sus venas
a los mortales redimió Jesús;
con sangre de tus hijos
a los cautivos redimías tú:
¡Oh cuántos hijos tuyos
por redimir llegaron a morir!
¡Muerte feliz, trasunto de la muerte
del que, muriendo, quiso redimir!
María fue tu Madre,
ella tu ser y corazón formó;
ella excitó en tus hijos
esa ardorosa sed de redención:
cual fue corredentora,
unida siempre al que murió en la cruz,
corredentora te hizo, Orden celeste,
unida siempre con tu amor, Jesús
SALMODIA
Ant 1. Los Santos guardaron con paciencia los preceptos de Dios y la fe de Jesús.
Oráculo del Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi derecha,
y haré de tus enemigos
estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor
el poder de tu cetro:
somete en la batalla a tus enemigos.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,
entre esplendores sagrados;
yo mismo te engendré, como rocío,
antes de la aurora».
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno,
según el rito de Melquisedec».
El Señor a tu derecha, el día de su ira,
quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,
por eso, levantará la cabeza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Los Santos guardaron con paciencia los preceptos de Dios y la fe de Jesús.
Ant 2. Preciosa es a los ojos del Señor la muerte de sus Santos.
Tenía fe, aún cuando dije:
“¡Qué desdichado soy!”.
Yo decía en mi apuro:
“Los hombres son unos mentirosos
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de la salvación,
invocando su nombre.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo.
Mucho le cuesta la Señor
la muerte de sus fieles
Señor, yo soy tu siervo,
Siervo tuyo, hijo de tu esclava:
rompiste mis cadenas.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza,
invocando tu nombre, Señor.
Cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo;
en el atrio de la casa del Señor,
en medio de ti, Jerusalén.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Preciosa es a los ojos del Señor la muerte de sus Santos.
Ant 3. Alabad a nuestro Dios todos sus siervos y cuantos le teméis, pequeños y grandes.
Eres digno, Señor Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo,
porque por tu voluntad
lo que no existía fue creado.
Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y con tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes.
y reinan sobre la tierra.
Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Alabad a nuestro Dios todos sus siervos y cuantos le teméis, pequeños y grandes.
LECTURA BREVE
Vosotros sois templo del Dios vivo, así lo dijo él: “Habitaré y caminaré con ellos; seré su Dios y ellos serán mi pueblo”. Estas promesas tenemos queridos hermanos; por eso, limpiemos toda suciedad de cuerpo o de espíritu, par air completando nuestra consagración con fidelidad a Dios.
RESPONSORIO BREVE
V. Tú nos has redimido, Señor, con el precio de tu sangre.
R. Tú nos has redimido, Señor, con el precio de tu sangre.
V. De entre todas las razas, lenguas, pueblos y naciones.
R. Con el precio de tu sangre.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Tú nos has redimido, Señor, con el precio de tu sangre.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Ant. Oh Señor, esperanza de los Santos y alcázar de salvación, has dado la herencia a los que temen tu nombre; habitarán por siempre en tu morada, aleluya.
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Oh Señor, esperanza de los Santos y alcázar de salvación, has dado la herencia a los que temen tu nombre; habitarán por siempre en tu morada, aleluya.
PRECES
Acudamos alegres a nuestro Dios, corona de todos los Santos, y digámosle:
R./ Que tus siervos te alaben y bendigan.
- Tú que manifiestas en los Santos tu rostro y tu Palabra, otorga a tus fieles, sentirse más cerca de ti por su imitación. Oremos.
- Bendito seas, Señor, por haber suscitado a los Santos para iluminar a tu Iglesia, renueva en esta hora los prodigios de tu gracia para gloria de tu nombre. Oremos.
- Dios Padre, que hiciste a María la criatura más santa del cielo y tierra, su vida sea para todos nosotros el programa de santificación. Oremos.
- Que nuestros religiosos y hermanas que has premiado con la corona inmortal, nos estimulen a vivir según el Evangelio y ser testigos de tu caridad. Oremos.
- Concede a los difuntos vivir en compañía de María, Reina de todos los Santos, y a nosotros, bendecirte con ellos desde ahora y por siempre. Oremos.
Padre nuestro
ORACION
Oh Dios, fuente del amor, que has hecho resplandecer la imagen de tu misericordia en los Santos de la Orden, que se dedicaron al servicio del prójimo bajo el patrocinio de nuestra santísima Madre; concédenos modelar nuestra vida conforme a la suya e infúndenos la caridad que admiramos en ellos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedatrítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.
Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Comparsit laudátio.
Amén.
Ant. ¡Oh Sagrado banquete, en que Cristo se nos da como alimento, se celebra el memorial de su pasión, el alma se llena de gracia y se nos da la prenda de la gloria futura!
V./ Nos has dado, Señor, el pan del cielo.
R./ Que contiene en sí todo deleite.
Oremos.
Oh Dios, que redimiste a todos los hombres con el misterio pascual de Cristo; conserva en nosotros la obra de tu misericordia, para que, venerando constantemente el misterio de nuestra salvación merezcamos conseguir sus frutos. Por Jesucristo nuestro Señor.
ORACIÓN VOCACIONAL
Oremos.
Señor, Padre santo, Tú que invitas a todos los fieles a alcanzar la caridad perfecta, pero no dejas de llamar a muchos para que sigan más de cerca las huellas de tu Hijo, concede a los que tú quieras elegir con una vocación a la vida religiosa mercedaria llegar a ser, por su vida, signo y testimonio de tu reino ante la Iglesia y ante el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
ALABANZAS AL SANTISIMO SACRAMENTO
Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
OREMOS
Oh Dios, que en este admirable sacramento nos dejaste el memorial de tu Pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R./Amén.
Cantemos al amor de los amores,
cantemos al Señor,
Dios está aquí, venid adoradores adoremos
a Cristo Redentor.
Gloria a Cristo Jesús,
cielos y tierra bendecid al Señor;
honor y gloria a Ti,
Rey de la gloria, amor por siempre a Ti,
Dios del amor.